jueves, 25 de diciembre de 2008

Bianchi felicitó a Boca

El Virrey, que de no mediar inconvenientes será manager Xeneize a partir de enero, felicitó en su columna de la web de ESPN al campeón del Apertura.

BUENOS AIRES -- Felicitaciones a los dos, a uno por CAMPEÓN y al otro por que siempre creyó posible serlo.

En cambio el que nunca se vio campeon, como lo dije el lunes en la página, fue San Lorenzo, que si mantenía al menos el empate con este resultado lo hubiera sido.

Ya sé: después del partido uno puede hablar con el resultado puesto, pero que era factible que se diera un triunfo de Tigre, que le permitiera a los de Russo festejar, eso es seguro.

No creo haber visto muchas finales que se disputaran con el espíritu de jugar como si fuera un partido más, con el pensamiento de ser superior a su adversario cada uno con sus armas y sin perder el control ni dejándose ganar por los nervios logicos en esta situacion.

Fue muy parejo todo, como en los 3 partidos que venimos de ver en estas finales durante la semana,s in grandes jugadas para desequilibrar a las defensas y por consecuencia pocas situaciones de gol.

Tigre sabía cuál era la diferencia que tenia que haber para salir campeon y lo pensó de manera inteligente.

Hay dos posibilidades en estas situaciones; lo voy a buscar como loco desde el vamos, corriendo el riesgo de que de contragolpe me conviertan y termino jugando el partido de compromiso; o lo juego pensando que tengo 90 minutos para lograr lo que pretendemos.

Tanto fue realidad la segunda desicion que Boca en los primeros 45 tuvo una sola posibilidad vía Figueroa, que en su primer balón diíicil Ardente resolvió muy bien -lo que le dio mucha tranquilidad a él y sobre todo a su defensa-. Tigre, en cambio, no encontraba la forma de que sus jugadores desequilibrantes tomaran el paso desde el punto de vista ofensivo, y hacían difícil ver por dónde se podía desbordar a la defensa de Boca.

Por el lado de Boca, los remplazantes de Vargas y Riquelme no lo hicieron mal, pero no tuvieron el protagonismo de los ausentes, lo que hizo que no solamente el partido fuera muy parejo sino que se viera muy difícil que lograran manejar el trámite del encuentro como nos tiene acostumbrados Boca.

Tan tranquilo fueron los primeros 45 miuntos que nos preguntamos cómo podrían cambiar los protagonistas el ritmo del partido y el 0-0 en el resultado.

En el arranque del segundo tiempo todo siguió tan igual que no hubo escenas de nerviosismo, ni de golpes malintencionados. Todo transcurrió sin sobresaltos para ninguno, salvo un remate de Gracián que Ardente resolvió muy bien.

Pero a los 22, llegó un gol TIGREANO: centro de Jiménez desde la izquierda para Lazzaro, el el que el lesionado García salió tarde y se dejó anticipar. El nueve convirtió, como en los últimos tres partidos de Tigre, abriéndole la posibilidad a su equipo de lograr aquello en lo que creían: ser campeones.

Igualmente, al mismo tiempo que García salía lesionado, hacía su debut Ayala, que entró por primera vez a la cancha en primera con el remplazo.

Pensamos -a medida que Tigre hacía los cambios con ideas ofensivas y Boca hacía entrar a su arma favorita, Palacio-, que veríamos algo distinto. Pero no.

El partido tuvo su emoción solamente por el resultado, pero no por el juego. Ninguno de los dos llegó a desequilibrar. Tigre dejó todo por ese gol pero no tuvo ninguna situación clara de gol en los 25 minutos que faltaban.

Boca, seguro atrás, dejaba transcurrir los minutos sabiendo que esta derrota de 1 a 0 lo llevaba al titulo. Y su arquero no tuvo nada de trabajo,ideal para un debutante.

Terminó el partido y nos dimos cuenta de que Pezzotta pasó desapercibido, lo que quiere decir que los actores no le complicaron la tarea y que él no se la complicó tampoco cumpliendo un muy buen trabajo, no como otros arbitros que en un caso como este hacen todo más difícil para pasar a ser figura.

Salió CAMPEÓN el equipo más regular de los irregulares en el año, merecidamente, demostrando su presencia otra vez más en las instancias finales de todo torneo en el que participa.

Semifinalista en las Copas Libertadores y Sudamericana, segundo en el clausura para ser campeón en el Apertura,entre nosotros no es un año barbaro: es un AÑAZO extraordinario.

Ischia demostró toda su sapiencia saliendo de todas las situaciones diferentes que tuvo a lo largo del año este es su primer campeonato como DT. Ténganme confianza cuando les digo: no será el último.

Tigre confirmó su Apertura 2007 creyendo se puede llegar lejos. Y Cagna confirmó su regular trabajo con un equipo que lo llevó de la B a la A para terminar -se quiera o no aceptarlo- primero en el campeonato y en el triangular, dado que los otros dos sumaron la misma cantidad de puntos.

El problema es que, en esta definición más que nunca, GOLES SON AMORES.

Felicidades.

Carlos.

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