sábado, 8 de agosto de 2009

Boca no se cAEK

Abbondanzieri; Ibarra, Cáceres, Paletta y Morel; Battaglia, Medel e Insúa; Riquelme; Mouche y Palermo. Ya salen de memoria.

El Xeneize volvió a ganar en Grecia y otra vez mantuvo su arco invicto. Fue 2-0 frente al equipo de Atenas con tantos de Palermo y Mouche, que fue la figura y confirmó que es el primero en la lista de posibles acompañantes del Titán de cara al inicio del Apertura.

Boca, con una formación inicial que sería la misma que reciba a Argentinos en el comienzo del Apertura, hizo lo necesario para llevarse un merecido triunfo de Atenas contra el AEK y así cerrar la gira por Europa con tres sonrisas, un empate y apenas una derrota y confirmar que es el equipo argentino más respetado en el Viejo Continente.

En general, fueron los dirigidos por Alfio Basile quienes manejaron la pelota aunque continuaron en la misma línea de siempre: mucha lentitud, poca creatividad y escasa profundidad. Buscó más que antes por los costados pero, como contrapartida, envió demasiados centros que además fueron poco certeros.

En consecuencia, otra vez lo mejor fueron remates de afuera. Gary Medel y Hugo Ibarra hicieron sus intentos que salieron desviados. Otra ocasión desde lejos fue para Juan Román Riquelme pero Sebastián Saja sacó la pelota al córner. Además, Sebastián Battaglia estuvo cerca de anotar nuevamente pero su cabezazo no fue certero.

Pasados los 20, Boca vivió momentos de desconcierto donde los griegos se arrimaron un poco más pero tampoco generaron demasiado peligro. Por esa razón puede decirse que, a pesar de las falencias, el Xeneize fue superior y lo marcó en el resultado cuando tuvo la primera llegada profunda. Pablo Mouche, el más desequilibrante, se encontró con Martín Palermo: el pibe mandó el centro y el Titán cabeceó. De esta manera, el equipo de la Ribera se iba al descanso 1-0 arriba.

Boca empieza a despejar dudas. Por ejemplo, la dupla de ataque.

En el complemento siguió dominando y pronto cerró el partido. Fue a los ocho minutos cuando una gran asistencia de Riquelme dejó mano a mano a Mouche y el atacante definió con mucha clase y de zurda, para poner a Boca 2-0.

Lo que siguió fue aburrido. Comenzó la lluvia de cambios de ambos lados y ninguno generó demasiado peligro. El Xeneize no tuvo oposición y triunfó con absoluta tranquilidad.

En definitiva, muy buena actuación de Mouche, seguridad defensiva y de Abbondanzieri nuevamente cuando se lo necesitó (una tapada con el pie muy buena en el primer tiempo). Tercer partido consecutivo sin recibir goles, anotaciones de los delanteros, que era algo que sólo había ocurrido cuando Lucas Viatri igualó ante el Milan y la duda despejada sobre el acompañante de Palermo. Eso se lleva Boca como positivo. Como negativo la poca profundidad y la lentitud en el dominio de la pelota es lo más alarmante.

De cualquier manera, la gira termina para el Xeneize con buen saldo. El lunes, el plantel llega a Argentina, con previo paso por Londres.

Fotos: Olé

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