miércoles, 31 de diciembre de 2008

Sufrir para gozar

Durante el primer semestre, Boca tuvo muy buenas actuaciones, pero las falencias defensivas y la poca puntería en ataque hicieron que se quede sin nada. En la última mitad de 2008, inmerso en muchos problemas, no repitió tantas grandes actuaciones, pero de todas maneras se quedó con un merecido Torneo Apertura, además de conquistar la Recopa Sudamericana.

El año comenzó con una apuesta de Pedro Pompilio de la que mucha gente dudaba: Carlos Ischia, ex ayudante de Carlos Bianchi pero que como entrenador no había tenido éxito, sentado en el banco, justamente por recomendación del Virrey.

El gran objetivo que hubo en la primera parte del año fue la Copa Libertadores. Como suele ocurrir, Boca pasó con lo justo la primera rueda y cumplió con excelentes actuaciones desde octavos de final. Muchas series pudo haberlas definido holgadamente. Sin embargo, sufrió una combinación letal: poca efectividad arriba y una gran debilidad en defensa.

Por eso recibió determinantes goles de local ante Cruzeiro, Atlas y Fluminense que complicaron la serie. Sin embargo, supo sortear de la mejor manera a los tres desde lo futbolístico. A Cruzeiro le propinó un doble 2-1, a Atlas tras igualar 2-2 de local, lo bailó en México (3-0). A Fluminense debió ganarle con claridad de local y visitante. Sin embargo, se topó con un equipo que contó con demasiada fortuna y que hasta en el Maracaná apostó sólo a defenderse. Aprovechó la mala defensa Xeneize para clasificar a la final. La eliminación en semifinales pero sin ser vapuleado y perdiendo muy dignamente, no puso en duda jamás si este equipo estaba para pelear cosas importantes.

Simultáneamente peleó el Torneo Clausura. Siendo el equipo que mejor juego mostraba pero con las mismas falencias que en la Copa Libertadores, Boca mantuvo su invicto hasta la fecha 12, cuando San Lorenzo lo derrotó 1-0. Luego venció al líder, que era River, por la mínima diferencia y disminuyó la diferencia. Sin embargo, una nueva derrota, ante el otro puntero, Estudiantes, lo alejó demasiado. El resto de los partidos, varios jugados con suplentes por afrontar la Copa Libertadores, fueron bastante buenos y el azul y oro no volvió a caer.

Entre todo esto, Martín Palermo quería convertirse en el máximo goleador del profesionalismo. El Loco marcó el único gol del triunfo 1-0 ante Gimnasia en La Plata y llegó a la conquista 180, sin embargo para muchos debía alcanzar 194 tantos para igualar a Francisco Varallo. Eso lo consiguió ante Arsenal en la ida de la Recopa que el cuadro boquense, con susto, ganó. Estaba clavado en esa marca cuando el 24 de agosto se rompió los ligamentos en la victoria frente a Lanús y supo que hasta febrero de 2009 no podría volver.

Por el Torneo Apertura, tras un buen arranque ganando en los primeros tres partidos, sobrevino un bajón inesperado antes de final la primera mitad del campeonato y para seguir peleando debía remontar una desventaja que en algún momento llegó a ser de once puntos abajo de San Lorenzo (a la hora de salir a visitar a River).

Salió a relucir una interna en el plantel diez días antes de jugar el superclásico pero a eso Boca se sobrepuso y ante el máximo rival inició una serie de cinco triunfos al hilo, entre ellos ante San Lorenzo, que lo depositó en la punta. En medio de toda este serie deportivamente alegre, previo al partido con el elenco azulgrana y un día después de vencer a Banfield (jueves 30 de octubre) murió de un infarto Pedro Pompilio, presidente boquense entonces. El plantel se unió más que nunca.

Llegaron a la última fecha el Cuervo, el azul y oro y Tigre igualados en puntos y como los tres ganaron tuvieron que desempatar en un histórico triangular de definición, donde el Xeneize ganó por diferencia de goles.

Venció 3-1 al Ciclón y por ese triunfo, el 0-1 ante el Matador no pudo empañar la merecida consagración. Otros campeones serán recordados por su buen fútbol, este por su enorme fortaleza para sobreponerse a las lesiones de máximos referentes y la muerte de un presidente muy querido. Además, en este Apertura River terminó último, algo que hace la alegría aún mejor.

Nuevamente, un año termina con afiches y gastadas de Boca hacia el resto, del 51% de Argentina al otro 49% que es anti Boca.

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