jueves, 28 de mayo de 2009

Con B de Boca

Carlos Bianchi y Alfio Basile son los dos nombres que más suenan para dirigir a nuestra querida institución. Los dos con otros pasos (y muy exitosos) y los dos tienen mi aprobación.
El manager ya se negó a dirigir, pero los dirigentes siguen insistiendo en que lo quieren y lo volverán a buscar. Podría asegurar que el Virrey se volverá a negar y podrían incluso acabar con su paciencia. Por supuesto que intentando convencer a Bianchi por todos los medios posibles quedan bien ante nosotros, los hinchas, dado que significa muchísimo (fue el máximo responsable del inicio de esta última gran década boquense).
Sin embargo, da la sensación de que no es el momento para la vuelta del mejor entrenador de la historia del club. En Boca como institución hay muchas dudas, muchos manejos muy raros de parte de los dirigentes y no hay el orden que él siempre ha querido para trabajar. Tampoco es la manera de buscarlo, porque con esto los dirigentes del Xeneize no están haciendo nada más que demostrar que a Bianchi lo ubicaron como manager solamente para asegurarse de que no se les iba a escapar. Es decir, le están pagando una fortuna a una persona que ellos no quieren para la función que está cumpliendo. En definitiva, Boca tiene un descalabro económico importante y encima estamos malgastando dinero.
Sin dudas que si tengo que elegir, quiero que Carlos Bianchi y Alfio Basile estén juntos, cada cual en su función. Los dos demostraron lo que le pueden dar a este equipo. El Coco tiene mucha personalidad (lo que le falta al DT actual) para manejar un vestuario en el que es evidente que hay problemas importantes y con cinco títulos sobre cinco disputados respondió entre 2005 y 2006 frente a una hinchada que lo bancaba poco y nada cuando fue contratado.
Y esos cinco títulos no fueron de casualidad. Fueron producto de mucho trabajo, de un plantel en el que había por lo menos armonía. Uno no exige que en un grupo tan grande de gente sean todos amigos, pero sí que para realizar su trabajo dejen de lado todas esas diferencias.
Desde mi punto de vista, es Basile quien puede imponer el respeto necesario porque fue él, no nos olvidemos, el que, para algunos bien y para otros no tanto, se animó a decirle ni más ni menos que a Guillermo Barros Schelotto que iba a ser suplente. Y fue él quien le dio la titularidad a una dupla de ataque que nos dio muchas alegrías: Pa-Pa, Palacio y Palermo.

Y si me permiten, el Boca de Basile jugaba mejor que el de Bianchi, al menos para mí. Y el Virrey es seguro algún día va a volver a ser el técnico del cuadro de la Ribera.

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