miércoles, 22 de octubre de 2008

Nada de nada

Los pibes de Boca tuvieron su peor partido y se quedaron casi afuera de la Sudamericana al caer 2-0 en Brasil contra Internacional. La falta de ideas en ataque y los cambios de Ischia terminaron por matar la ilusión boquense por sacar algo positivo, sumado a la tonta expulsión de Noir. Alex hizo los dos goles.

El Boca alternativo alguna vez tenía que jugar mal. Y hoy jugó muy mal, cayó sin atenuantes en Brasil y no supo qué hacer a la hora de atacar.

El primer tiempo no fue tan negativo, pero siempre el Xeneize falló en el último pase. El armado de las jugadas, la forma de construirla entusiasmaba pero a la hora del último pase, de habilitar a un compañero que tenga posibilidad de definir, las malas de decisiones o las muchas imprecisiones terminaban complicando la situación.

Tal es así que el cuadro azul y oro no tuvo, ni con sus mediocampistas ni con su único delantero, Luciano Figueroa, inquietó al arquero Lauro. Las oportunidades siempre fueron para el local, que siempre complicó por intermedio de Nilmar y en tres ocasiones de esa parte inicial hizo lucirse a Javier García, pero el encuentro en general fue parejo.

En el complemento todo cambió. El resultado y el juego variaron notoriamente, Inter fue muy superior y terminó ganando con total justicia. A los cuatro minutos, apenas de arranque, Alex remató de afuera ante la defensa boquense que no achicó, que no le impidió rematar, García no tuvo nada que hacer y las cosas empezaban a cambiar.

La pelota empezó a ser dominada por los Colorados durante mucho tiempo y Boca no salía. De a poco la presión de los brasileños bajó y, con los mismos problemas del primer tiempo, la visita hizo lo posible por atacar, con todas las limitaciones imaginables.

Para colmo, Carlos Ischia no se animó a atacar, hizo el cambio de Ricardo Noir por Luciano Figueroa y siguió con un delantero. Minutos después de esta modificación, Tito fue muy fuerte de forma innecesaria a trabar con un rival y se fue expulsado. Sin delanteros, perdiendo 1-0 y el DT optó por poner otro defensor, en este caso José María Calvo, por Cristian Chávez. Era conservar el 1-0 o morir, y murió.

Es que a los 43, una jugada donde nuevamente la defensa dejó a Alex rematar, marcó otro golazo y comenzó a liquidar la serie ante un Boca inexpresivo, para nada creativo, que durante el segundo tiempo tuvo enormes problemas para conservar la tenencia de la pelota y durante todo el partido no tuvo una oportunidad clara de gol.

Cardozo sigue haciendo todo mal: no se entiende con nadie nunca, da todos los pases mal y toma todas las decisiones mal.
Gracián volvió a sus intermitencias habituales y a la hora de atacar todos fueron al menos flojos.
Más allá de los goles, Javier García y los defensores fueron lo mejor que mostró el equipo.

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