domingo, 9 de noviembre de 2008

El Dios Diez

Justo en el minuto 45 del segundo tiempo, Riquelme de tiro libre le dio el 1-0 a Boca en Sarandí ante Arsenal. El triunfo es clave porque permite seguir en la cima, junto a San Lorenzo con 29 unidades. Sin desplegar buen juego, lo importante era ganar y el Xeneize lo hizo con justicia, conservando el ataque poco vistoso pero la solidez de los tres defensores, en especial Paletta. El triunfo, significó la quinta alegría consecutiva y la cuarta con arco invicto.

Boca venció a Arsenal en Sarandí por 1 a 0 con un tanto agónico de Juan Román Riquelme. La consigna era sumar los tres puntos, como sea, jugando mal bien, merecida o inmerecidamente, sobrando mucho o nada. Los de Carlos Ischia ganaron bien, pero les sobró muy poco, sin embargo se mantienen arriba en la lucha y es lo importante.

El primer tiempo fue aburrido, sin chances para ninguno. Con pocas ideas a la hora de atacar tanto de los dirigidos por Daniel Garnero, como del Xeneize. Las dos defensas sufrieron muy poco. Un tiro libre de Román que sacó el arquero Campestrini y un remate muy desviado de Sebastián Battaglia fue lo más importante que sucedió.

En el complemento se jugó un fútbol más rápido, y si bien el partido nunca fue bueno, hubo más oportunidades. Jesús Dátolo y Nicolás Gaitán dispusieron de chances por el lado azul y oro.

Pero hubo minutos en los que la defensa de Boca debió resolver, en general bien, problemas que había en el mediocampo porque fallaba la marca casi permanentemente. Porque cuando la pelota estaba en pies de nuestros jugadores duraba muy poco, porque Dátolo y Riquelme tenían una tarde para el olvido (perdían prácticamente siempre) y porque Lucas Viatri y Pablo Mouche (ingresó en el complemento para reemplazar a Ricardo Noir) no lograron desequilibrar demasiado.

Cuando se cumplió el minuto 45 llegó el gol. Juan Román Riquelme cambió por gol una falta sobre Leandro Gracián. La clavó en el ángulo, inatajable.

Boca no jugó bien, pero ganó, con lo justo y con justicia. Ahora, es líder junto a San Lorenzo, con 29 puntos, porque Tigre empató, y quedó en 27.

ESPECTACULAR. El remate de Riquelme, inatajable para Campestrini.

2 comentarios:

  1. Increíble el árbitro la forma descarada de ignorar las faltas de Arsenal!
    institución atípica para el Standard que vive nuestro fútbol. Único club que en el post crisis (2001) inaugura y mantiene un (micro) estadio con césped holandés e iluminación japonesa. Trascendió poco, pero desde su inauguración, se terminó aquello de que los equipos grandes por cantidad de entradas vendidas podían sacar a otros equipos de sus estadios. Al decretarse eso, nuestro presidente de aquel entonces contrarrestó declarando que solo se le daría entre 2000 y 3000 entradas a los visitantes de la Bombonera, conclusión que Boca quedó como el que retacea entradas.
    Además es el único equipo de los ascendidos, que jamás estuvo en peligro de volver a perder la categoría, ayudado por fixtures acordes como jugar siempre las primeras fechas con los recién ascendidos que vienen desgastados de jugar repechaje, o también que siempre entre las ultimas fechas les toca jugar contra Independiente, otro club regenteado por la familia.
    Jamás un conventillo, menos aún cabaret, la prensa controlada, salvo excepciones como increíblemente la de Closs el año pasado cuando se sorprendió en el vivo de la primera final contra el América, de cómo se había cambiado el reglamento para favorecerlos con los goles de visitante, casi pierde su trabajo en la empresa donde relata.
    Y este año, en la Recopa, fue aberrante la forma de ignorar los penales a favor de Boca que debería haber cobrado el árbitro en la primera final.
    Tanto como ayer toda falta de Arsenal era ignorada, salvo la que generó el tiro libre ejecutado con la sabiduría de Román. Para él si que la pelota NO se mancha.

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