sábado, 14 de febrero de 2009

La Bombonera es territorio fácil para cualquiera

Es cierto que estoy caliente. Es cierto. Pero no puedo soportar que Boca de visitante pueda ganar y en la Bombonera, en poco más de media temporada, haya perdido CUATRO VECES. Estimado hincha Xeneize, ¿no es vergonzoso? ¿no es vergonzoso que cuando el partido está 0-1 en nuestro estadio el equipo no tenga reacción? ¿que cualquiera venga y se plante de igual a igual porque ya nos han perdido el respeto jugando en casa? Hay cosas que no me banco. Una, dos, hasta tres caídas por temporada en la Bombonera me puedo bancar, pero ya cuatro y cuando quedan OCHO partidos de local todavía, eso la verdad me resulta insoportable. Armani y Sperdutti hicieron los goles de Boca 0 - Newell's 2. El regreso de Palermo y Palacio no fue la solución.

Hay que reconocer el mérito al equipo rosarino que juega muy bien en el medio y que siempre presionó en todos los sectores de la cancha. Jugó como sabe hacerlo y se percató de que Boca en su cancha no es nada. Basta con mirar el siguiente dato: de los partidos que el Xeneize no jugó en la Bombonera (los cinco por torneos de verano y el pasado domingo en Jujuy) ganó cinco e igualó uno, supo aguantar bien los partidos y tuvo algo de creatividad de mitad de cancha hacia adelante, aunque es cierto que ya en la primera fecha se vieron los infaltables errores defensivos. De todas maneras, me da mucha bronca, como ya di entender antes, la falta de reacción del equipo cuando se encontró en desventaja. También me enojó que a partir de ese momento se haya visto lo peor de Riquelme.

Porque el partido de Boca no fue completamente pésimo mientras las cosas estuvieron 0-0. De hecho, la cosa era muy pareja. Dos equipos predispuestos a atacar a ir a buscar el partido y adueñarse del balón.

También es cierto que tanto Newell's como el local marcaban mal en el fondo y esto facilitaba la tarea a los atacantes. Durante los primeros veinte minutos el trámite resultó entretenido y la pelota iba de área a área.

La decisión leprosa de ir por la victoria quedó demostrada por la gran tarea de sus mediocampistas. Lucas Bernardi y Hernán Bernardello tuvieron la precisión que no tuvo Boca. Si bien se aproximaba mediante jugadas colectivas, lo mejor de la visita se vio con pelotas paradas que eran enviadas por arriba y (cuando no) complicaban demasiado a un estático y confundido fondo boquense.

Pese a que iba sin ideas, el cuadro dirigido por Carlos Ischia aprovechó errores rivales y, también luego de un tiro de esquina. La pelota le quedó a Lucas Viatri luego de un rebote, el delantero remató, Bernardi la sacó en la línea y Ricardo Noir se lo perdió. Noir volvió a perdérselo, solo ante el arquero Sebastián Peratta. Sin embargo, Tito no pudo definir bien y el guardameta logró controlar.

Otra de las armas más utilizadas por Newell's fue el tiro de media distancia. Los futbolistas locales dieron libertades también ese sentido, dejaron que reciban siempre libres (otro mérito de ellos: siempre presionaron). Mauricio Sperdutti fue el que más intento y obligó más de una vez a Roberto Abbondanzieri a revolcarse.

En el segundo tiempo la paridad se rompió, Boca prácticamente no generó nada y la Lepra siempre pareció estar más firme. Leandro Armani ya se lo había perdido de cabeza en el inicio de esa etapa cuando, tras una buena jugada de Mauro Formica, quedó solo ante Abbondanzieri y sólo tuvo que puentearla al gol.

Desde entonces fue un monólogo leproso. Tuvo la pelota con muchísima tranquilidad (me atrevo a decir que parecían un equipo dos categorías más arriba que Boca), el Xeneize no reaccionó nunca, Riquelme cuando más lo necesitaba su equipo no apareció y la entrada de Leandro Gracián para intentar mejorar ese aspecto no tuvo resultado.

En tanto, a los 22 minutos, Rodrigo Palacio y Martín Palermo pasaron a formar la dupla de ataque luego de mucho tiempo. Sin embargo y más allá del esfuerzo, nunca les llegó una buena pelota para que pudieran demostrar lo que saben, salvo cuando a Rodrigo, Peratta le tapó el empate al poco rato de haber ingresado y luego de aparecer solito y solo, porque todas las marcas estaban con el Titán.

Hablando de marcas, ¡qué mal marcó Boca! Y más una vez que ya estaba jugado al ataque, aunque sin ideas ni orden. Por eso no fue de extrañar que a los 27 que otra vez Sperdutti consiguiera la pelota solo y libre de cualquier tipo de marca luego de un rebote fuera del área. Remató. Fue inatajable para Abbondanzieri.

Los de Ischia no reaccionaron. Más bien parecían resignados, o por lo menos terriblemente confundidos. Lo cierto es que así como hace un año ganaba sólo Boca, ahora en la Bombonera gana cualquiera, menos Boca.

2 comentarios:

  1. opino exactamente igual que vos...
    todavia no puedo creer lo mal que jugaron!
    me plantie muchas veces como un boca que fue siempre muy fuerte en la bombonera haya perdido tanto de local en estos ultimos tiempos...
    el campeonato recien empieza, espero que nos muestren a todos lo que demostraron en el veranoo...
    saludos!
    Juliana.

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  2. La verdad no puedo creer que la Bombonera este resultando tan fácil para cualquiera, Tigre, Vélez, Inter y ahora Newell's... en menos de un año cuatro veces se cae, ya es urgente algo.

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