domingo, 1 de marzo de 2009

No dejó dudas

Palermo hizo el gol 195 y así ya es para todos el máximo goleador de Boca en el profesionalismo. El Xeneize no jugó bien pero se las arregló para superar a Huracán por 3-1 con otros dos goles de Figueroa, que ingresó un ratito y lo liquidó. Había descontado Domínguez, todo el en el segundo tiempo.

El partido tuvo siempre una misma tónica. Un Boca con poquísimas ideas de mitad de cancha hacia arriba y prácticamente sin chances de concretar. El único que intentó algo y se mereció el tilde de figura del encuentro fue Pablo Mouche. Con sus corridas fue una permanente complicación para el fondo de Huracán, aunque claro, la poca inteligencia del resto no ayudó.

En el medio, había dos nuevos que no pesaron nunca ni aportaron la claridad necesaria que requieren sus puestos: Damián Díaz, en el costado izquierdo, y Exequiel Benavídez, como volante central, tuvieron malos desempeños. Está claro que el equipo de La Ribera debió buscarle un reemplazante a Jesús Dátolo o algún relevo a Sebastián Battaglia.

El Globo intentaba complicar de contra frente a una defensa que solía quedar mal parada. Sin embargo, también careció de eficacia para aprovechar sus jugadas de ataque y el 0-0 con que se fueron al descanso fue justo, por el empate y además el hecho de que el marcador estuviera en blanco hablaba por sí solo. Un encuentro mediocre.

El complemento siguió de la misma manera hasta los 24 minutos. Mouche dejó en el camino, con una espectacular maniobra personal, a Gastón Beraldi (hijo del dirigente boquense), cuando todos pensaban en que tiraría el fierrazo no fue así. Dio el pase para la entrada de Nicolás Gaitán, que no la tocó, la dejó pasar y por atrás llegó Martín Palermo, quien sólo debió empujarla al gol. Delirio, emocionante y bajo un diluvio. Entonces se abrió el camino al triunfo del último campeón. Tras esto ingresó Luciano Figueroa en lugar del Titán. La Bombonera se caía.

Con la visita intentando llegar a la igualdad pero con poca inventiva, el equipo de La Ribera consiguió el segundo luego de un magistral pase de un intrascendente hasta ahí Juan Román Riquelme. ¿Quién definió mano a mano con el arquero Gastón Monzón y aprovechó esa asistencia? Adivinaste, Lucho Figueroa. Iban 37.

Cuando todo parecía controlado, Boca marcó mal en un tiro libre y luego de que la pelota pegué en el palo, Eduardo Domínguez descontó. Bajo una lluvia cada vez mayor (incluyo piedras sobre el final), la ilusión de los dirigidos por Ángel Cappa duró poco. A los 43, Pablo Mouche inició un contragolpe muy bien ejecutado. El delantero asistió a Juan Krupoviesa. El balón se iba largo y Monzón llegaba primero pero el ex Estudiantes se tiró al piso para lograr impactarla para que ingresara otra vez Figueroa. El ex delantero del Genoa la empujó y a cobrar.

Boca le ganó a Huracán 3-1. El triunfo deja al azul y oro con seis puntos, tres debajo de los punteros que tienen nueve: Gimnasia LP, Arsenal y Lanús. Esto recién comienza. Habrá que rectificarlo en el clásico contra Independiente el próximo domingo.

En lo futbolístico sigue habiendo muchísimas cosas que mejorar. La defensa no está segura y en ataque hay escasísima creatividad, pero siempre se empieza por ganar. El goleador volvió y con él los tres puntos.

1 comentario:

  1. hola kisiera saber si venden entradas para boca vs independiente para no socios ya que de local si las venden kisiera saber eso porfavor respondanme muchas gracias !! les dejo mi mail nike_bocajuniors@hotmail.com

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